Maite Sarrió e INFINITA CGD,

INFINITA CGD

MAITE SARRIÓ



La imagen que el cine, la literatura, la música o el arte en general ofrece de nosotras, las mujeres, tiene poco que ver con modelos femeninos sanos y empoderados, con mujeres decididas o inteligentes que miran de cara a la vida y saben defenderse con determinación, o desarrollarse sin necesidad de ser validadas por y a través de los hombres. Nuestro universo de imágenes a las que mirar y emular es bastante reducido, soso y reiterativo y ahonda en arquetipos poco estimulantes que oscilan entre la servicial y sumisa madre, a la puta indefensa o la amante y la mujer florero, en fin, que con este panorama es fácil que una adolescente se pregunte qué hay de interesante en esto de ser mujer.

Afortunadamente, la vida real es mucho más interesante y rica y nos permite, en nuestro largo caminar, ir coincidiendo con mujeres de esas que no salen en las pelis pero que molan, y digo molan porque encarnan el arquetipo de la mujer sabia, que escucha su intuición y, desde la energía que sólo el amor nos ofrece, van en busca de su felicidad, como guerreras apaches. Mujeres que nos abren puertas y nos muestran caminos, que construyen puentes para que los crucemos o sencillamente nos acompañan en algunos tramos complicados, aquellos que están llenos de oscuridad y en los que hace frío, y que, con su manera de mirar la vida, nos ayudan a sacar el coraje que tenemos para volver de nuevo a casa. Una de estas mujeres es Maite Sarrió, la protagonista del Dejando Huella de Marzo, un mes que nos recuerda el todavía largo camino que las mujeres debemos andar en nuestra lucha por la igualdad, aunque, con mujeres como ella, siempre es más fácil la marcha…

Maite, cuéntanos quién eres, qué adjetivos son los que te definen.

Yo soy mujer. Soy felicidad, poder, energía, atrevimiento, transgresión, positividad, alegría, serenidad, fiesta, sofá, chimenea, sol, luna, montaña, mar… Soy Doctora en Psicología. Soy emprendedora, líder, directora, coach, consultora y terapeuta. Soy kilómetros de lecturas y viajes alrededor del mundo. Soy rEvolución, activismo, investigación, cambio, holismo, feminismo, ciencia y espirItualidad. Soy vanguardia y soy sabiduría ancestral… Un “cóctel” diverso que imprime carácter a mi vida, metodología e intervenciones por los que he recibido premios y reconocimiento a la vez que críticas y ataques de personas y sectores a los que “molesto”. Me han llegado a decir que merezco los ataques y que soy un blanco fácil…

Algo muy común sobre todo hacia las mujeres que se salen de lo establecido, del camino marcado.

Hay quien necesita atacar para sentirse superior, ocultar su miedo y sostener su posición. He desarrollado un amplio sentido de compasión y prefiero no reaccionar.

No ha debido ser fácil no reaccionar, para una mujer llena de temperamento…

Escucho todas las voces con humildad pues todas aportan información para mi crecimiento personal y estrategia. Muchas me indican que voy por buen camino y estoy cumpliendo mi misión de transformar este obsoleto paradigma patriarcal basado en la creencia en la dualidad y separación; cargado de miedo, malestar, desigualdad y explotación por otro de creencia en la unidad cargado de amor, felicidad, igualdad y libertad para todas las personas, incluida yo. Porque yo también (#MeToo) he sufrido malestares, acosos, discriminación y violencia por parte del sistema, desconocidos, parejas y compañeros o superiores en el trabajo.

Maite, naces en Francia donde recibes una educación innovadora y,  cuando tienes 5 años tu familia y tú regresáis a Biar, el pequeño pueblo familiar. ¿Qué supone para ti esta vuelta de la familia a casa?

Sí, un pueblo hermosísimo pero en aquel momento con una educación y vida más tradicional. La dualidad vanguardia vs. tradición, libertad vs. limitación, positividad vs. negatividad la he tenido presente en la figura de mis progenitores: papá vs. mamá. Dos polos aparentemente opuestos que integrados son un gran poder personal. Desde que volvimos a España y tengo memoria he sabido lo que significa ser y no ser, estar y no estar pero nunca querer y no poder…

Luché por hacerme un hueco en el pueblo y ser considerada una más. También en mi propia familia como hija menor que volvió a emigrar a los dieciocho años a Valencia. También en esa hermosa ciudad, donde tuve que crear una nueva familia afectiva grande y diversa que adoro. Lo mismo en la Universidad, donde realicé mi Tesis Doctoral y trabajé más de 15 años y que decidí abandonar. En el movimiento feminista, que tiene sus logias de poder y veto como cualquier otro movimiento. Como profesional independiente en un escenario patriarcal muy competitivo y feroz. Y, por supuesto, como mujer que desea crear una vida feliz de pareja, amistades, etc. sin (auto)violencia y en armonía con los hombres y, mis iguales, las mujeres…

Veo una vida llena de lucha, ¿Cómo evolucionas desde ahí hasta llegar a la persona eres hoy en día?

Durante años me importaron mucho los deseos y opiniones de los demás. Sin embargo, tras muchas experiencias vitales, he comprendido que renunciar a una parte de mí para ser una más no funciona. Asumir la norma, agachar la cabeza, callar el dolor, ocultar mi sabiduría innovadora, no escuchar mis necesidades e intereses no me aporta felicidad. He elegido alejarme de lo que hace daño y no me nutre sin miedo. He cambiado de amistades, parejas y trabajo varias veces creando nuevos vínculos y retos personales que potencian mi pasión por vivir. Ahora sé que atreverme a mostrar mi identidad y propuestas rompedoras, reconociendo y aceptando mi poder y diversidad sin culparme ni avergonzarme, sino usándolo a mi favor y en beneficio de todos/as, es una clave de empoderamiento y felicidad para mi y el mundo.

Y profesionalmente decides formarte como psicóloga, pero con un toque muy especial, con el enfoque de género.

Sí, desde pequeña he tenido una gran motivación por las personas, la investigación, el activismo social, la lectura y la escritura, las artes y la comunicación. Dudaba entre estudiar arquitectura, bellas artes, periodismo o psicología. Por miedo a una profesora y por mi condicionamiento de género era “mala” en matemáticas y finalmente elegí psicología. Ahora sé que he integrado todos estos intereses en mi vida y mi trabajo, que para mí son uno. He logrado que mis valores, estilo y misión de vida sean mi trabajo.

Los 80 y principios de los 90 fueron años de revolución y, por suerte, mis años de estudios. Sin estar en ningún grupo concreto participaba del activismo social. Gran parte de los contenidos de Psicología me parecían obsoletos y al servicio del sistema más que de las personas. Comencé a sentir la necesidad de investigar otras maneras de hacer psicología… Tuve la “suerte” de dar con mujeres docentes que incorporaban el enfoque de género en sus asignaturas. Formaban parte del Instituto Universitario de Estudios de la Mujer. Mis buenas notas y mi atrevimiento me llevaron a ingresar como becaria en el Instituto. Allí aprendí gran parte de lo que sé sobre el enfoque de género y la diversidad de la mano de mi mentora y Directora de Tesis, Ester Barberá, una de las primeras Catedráticas de Género de Europa. Aunque estoy infinitamente agradecida, llegó un momento en el que ese segundo nido materno limitaba mi desarrollo de carrera. No se supo gestionar mi diversidad y aprovechar mi talento imponiendo normas patriarcales contrarios a los valores que promulgábamos.

Pues parece que ha merecido la pena, pues con el tiempo creas, tu proyecto profesional, cuéntanos en qué consiste INFINITA CGD, y qué la diferencia de otras Consultoras.

En 2005 abandoné mi trabajo en la Universitat de València, con un buen sueldo y futuro contrato de funcionaria. Elegí ser profesional independiente. En 2007 fundé INFINITA CGD, una Consultora comprometida con la igualdad, la diversidad, la eficacia, la innovación y la felicidad personal y organizacional. Su misión es acompañar a personas y empresas públicas/privadas apoyándolas en el desarrollo de su potencial infinito con metodologías de vanguardia para generar el cambio hacia una nueva sociedad. Realizo formación, estudios e investigación, campañas de sensibilización, planes de igualdad, gestión de diversidad y, lo más innovador, planes de felicidad. Próximamente, presentaré el Plan FID -Felicidad, Igualdad y Diversidad- realizado de forma pionera por un Ayuntamiento en España en la ciudad de Villena. También realizo formación de profesorado, madres y padres, y alumnado.

 Me parece fantástico un proyecto que fomente y potencie la Felicidad, la Igualdad y la Diversidad, sobre todo teniendo en cuenta el profundo malestar y la violencia que existe entre las personas.

Las cotas de malestar y destrucción provocadas por el patriarcado y sus sistemas económicos han generado un grito de alarma. Organismos internacionales y algunos países y organizaciones están aplicando políticas de felicidad. Nacemos siendo felices, con un infinito poder y potencial diverso. Sin embargo, la cultura patriarcal, el miedo y determinadas creencias y experiencias de vida nos desempoderan, apartándonos de nuestra capacidad para ser y vivir en plenitud. Co-creamos, puesto que creamos lo que creemos desde una perspectiva cuántica, esta realidad desempoderada. 

Maite, en Biar desarrollas tu trabajo terapéutico en un domo geodésico, un espacio muy especial en el que poder tomarse un respiro, al tiempo que recuperar el poder personal que reside en una misma. 

Desde 2005 fui conectando con el trabajo terapéutico y de coaching con personas, investigando y formándome con grandes maestros y maestras en herramientas para la salud, la felicidad y la expansión del talento alrededor del mundo. Acompaño a personas de todas las edades y parejas con sesiones on-line, presenciales y/o con alojamiento en lo que he llamado Bed & Therapy/Coching en un domo geodésico (Espacio Infinita) en la montaña. Dinamizo mi propia formación en “Empoderamiento para la Felicidad” formato Círculo de Mujeres y organizo formaciones propias o de profesionales que considero de interés. Mi misión con las personas es ayudar a tomar conciencia y quitar velos acompañando en la recuperación del poder personal, el reconocimiento de la propia diversidad y talento desde la transformación de memorias emocionales y mentales del pasado, aportando herramientas para crer una nueva realidad y vivir felizmente en el presente. Con las organizaciones es prácticamente el mismo trabajo. Primero es necesario “ver” la realidad creada, comprender cómo la co-creamos con actitudes, valores, normas y políticas limitantes para después poder desarrollar nuevos elementos con los que crearemos una nueva realidad organizacional. El cambio de las personas y las organizaciones está provocando ya un nuevo mundo por el efecto mariposa.

De qué manera te enriqueces personalmente con tu proyecto, de qué forma te nutres y creces como ser.

Vivo y trabajo por, para y desde la felicidad. Disfruto infinitamente con lo que hago, y lo que hago lo hago por mí, por las personas que me buscan o que “causalmente” encuentro, y por crear un mundo mejor.

Qué crees que aportas a tu entorno con tu proyecto, qué aportas a la gente que te rodea?

He creado un concepto/estrategia de vida y trabajo llamado Happiness Mainstreaming, una estrategia que incluye otras como el enfoque de género (gender mainstreaming), la gestión de la diversidad y el empoderamiento personal y colectivo. Su objetivo es transversalizar la felicidad como modus operandum. Es decir, la felicidad o bienestar no es sólo el fin sino también el medio para lograr vidas más plenas; así como organizaciones y un sistema socioeconómico más eficaz, sostenible, igualitario, etc. Es una cuestión de supervivenia planetaria.

Maite, háblanos un poco del enfoque que has construido a lo largo de tu trayectoria profesional, porque es un enfoque muy interesante que combina diferentes fuentes, así como paradigmas que si bien podrían parecer contrarios, en realidad es la integración de todos ellos lo permite este enfoque tan rico que que pones a disposición en tu trabajo como terapeuta y coach.

Sí, tras años de investigación y formación alrededor del mundo, transitando a la vez mi propio proceso de empoderamiento personal y profesional, he desarrollado una metodología propia de probado impacto, uniendo saberes ancestrales y de vanguardia. Desde un feminismo cuántico y espiritual innovador elijo el amor como estrategia y trato de equilibrar en el mundo y en las personas las competencias de género (femeninas/masculinas o ying/yang) trascendiendo la dualidad sexo/género. Realizo intervención holística y bio-psico-social-espiritual (mente, emoción, cuerpo y espíritu) desde la integración de diversas corrientes (Psicología Cuántica, Psicología de la Conciencia y Espiritual, Psicología de Género, Psicología Positiva, Psicología Transpersonal, Terapia de Reencuentro, Psicosíntesis, Gestalt, Sistémica, PNL…), mindfullness (técnicas de meditación y visualización), medicina complementaria (psicoaromaterapia y Reiki Usui, Tibetano y Egipcio), musicoterapia, cromoterapia, arteterapia, fotobiografía… Todo ello para incrementar la consciencia y el (auto)amor y potenciar la felicidad y el talento. Todos los enfoques y herramientas que utilizo las he estudiado y trabajado en mi misma. No se puede ser un buen o buena terapeuta, coach, formador/a, etc. sin transitar tu propio proceso. Un proceso que debe seguir abierto siempre, nutriéndote de nuevas perspectivas, enfoques y herramientas. La curiosidad por aprender y emocionarte ha de estar siempre presente en ésta y en todas las profesiones.

Curiosidad por aprender y emocionarse con aquello que hace, algo que bien puede definir a Maite Sarrió, un modelo de mujer que en mi construcción personal y profesional, sin lugar a dudas, ha dejado una bonita huella y que en los tiempos que corren es un referente para todas aquellas mujeres que desean elevar su consciencia y aumentar su felicidad.

Muchísimas gracias, Maite!

 

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